Inspección final, etiquetado, documentación de trazabilidad y liberación para el cliente. El cierre de calidad que garantiza tu tranquilidad.
El control de calidad y despacho es el último paso del proceso de reacondicionamiento. En esta etapa se realiza la inspección final integral del envase, se aplica el etiquetado oficial, se consolida la documentación de trazabilidad y se libera el producto para entrega al cliente.
Solo los envases que han superado todas las etapas anteriores (inspección, limpieza y hermeticidad) llegan a esta fase. El control final es la garantía de que el producto entregado cumple con todos los criterios de calidad y seguridad definidos.
Se realiza una revisión completa del envase ya procesado: estado exterior, integridad de tapas, accesorios, ausencia de defectos y cumplimiento de todos los criterios internos de calidad.
Se aplica el etiquetado oficial conforme a la normativa vigente para transporte de materiales peligrosos e industriales. El rótulo incluye la información de trazabilidad y origen del proceso.
Se genera y consolida la documentación del lote: registros de cada etapa del proceso, resultados de las pruebas realizadas y certificación interna de calidad del reacondicionamiento.
El envase es liberado formalmente por el área de calidad y pasa al área de almacenamiento para su despacho. El cliente recibe el producto acompañado de su documentación de trazabilidad.